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Una cesta de la compra de sobresaliente
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Una cesta de la compra de sobresaliente

Según los datos de la última Encuesta de Presupuestos Familiares publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la mayor parte del gasto de los hogares se destina a alimentación y bebidas no alcohólicas, siendo la segunda partida con un 15,1% – es decir, 4.098 euros de media – tras el capítulo formado por vivienda, agua, electricidad y combustibles. Así, ahorrar en este ámbito es uno de los propósitos más frecuentes entre la población. Nadie dijo que este objetivo fuese fácil pero, desde luego, no es imposible.

Por ejemplo, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) elabora periódicamente un informe acerca de los precios en los supermercados más conocidos, de manera que es posible optar por el grupo de establecimientos más económico del país. “Al cabo del año, y para la misma cesta de la compra, la diferencia puede superar fácilmente los 1.000 euros y llegar a dispararse por encima los 1.500 si compras habitualmente en una de las cadenas más caras”, afirman desde esta entidad. Además, los socios de la misma disponen de una aplicación exclusiva que permite calcular con sumo detalle cuál es la opción más barata en cada ciudad.

Pero, aparte de estos recursos, el ahorro en la cesta de la compra pasa por poner en práctica una serie de recomendaciones tan básicas como efectivas:

– Hacer una lista y ceñirse a ella en el momento de la compra. Para ello, hay que repasar previamente aquello que realmente se necesita y tratar de no incluir caprichos.

– Planificar las comidas y las cenas de la semana en la medida de lo posible, de manera que sólo se adquieran alimentos que van a ser consumidos con seguridad, evitando así que terminen caducados y en el cubo de la basura.

– Ir al supermercado sin los niños porque, aunque es positivo hacerles partícipes de las tareas del hogar, éstos invitan a ser más impulsivos.

– Nunca hacer la compra con el estómago vacío, ya que esto genera una ansiedad inconsciente que fomenta que el carro acabe lleno de comida innecesaria o más calórica de lo habitual.

– Tener en cuenta que los productos que se encuentran en los estantes a media altura son los que el supermercado quiere vender, por lo que hay que mirar siempre arriba y abajo para encontrar mejores precios.

– Aprovechar las ofertas siempre que se ajusten a las necesidades particulares de cada hogar.

– Revisar el tique de la compra al finalizar la misma por si hay algún error que puede suponer una variación en el precio.

¿Cumplís con todos estos pasos? Recordad que pueden marcar una diferencia en el ahorro 😉

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