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¿Qué deben comer las madres lactantes?
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¿Qué deben comer las madres lactantes?

Estamos en plena celebración de la Semana Mundial de la Lactancia, una ocasión que no solo persigue poner en valor la leche materna como el mejor alimento para los bebés, sino también llamar la atención sobre aquellas dificultades que todavía encuentran las mujeres que eligen esta opción nutricional para sus hijos. Por ejemplo, el lema para la edición de este año es “Amamantar y trabajar: ¡logremos que sea posible!”, pues la reincorporación a la vida laboral tras la maternidad no debería ser un impedimento para esta práctica. Se trata de promover, en una palabra, la conciliación que cada vez más personas desean y defienden.

Desde Naranjas Torres nos gustaría aprovechar la ocasión para abordar una duda que suele asaltar a muchas madres cuando afrontan esta etapa: ¿qué comer durante la lactancia? Lo cierto es que la respuesta es mucho más sencilla de lo que comúnmente se cree: una dieta equilibrada y variada es la clave. Como viene siendo habitual, el propio apetito será el encargado de marcar la cantidad de comida a ingerir. Y, en principio, no es necesario tomar ningún suplemento de vitaminas o minerales, siempre y cuando el médico no indique lo contrario con una analítica en mano.

Sin duda, el metabolismo de una mujer cambia en la lactancia, ya que se vuelve más eficiente en el aprovechamiento energético. No obstante, esto no significa que haya que aumentar el consumo calórico: como suele decirse, la naturaleza es sabia, así que el cuerpo aprovecha las reservas de grasa acumuladas durante el embarazo. Asimismo, no existen alimentos que favorezcan la producción de leche, por lo que no hay que verse en la obligación de comer determinados productos reiteradamente. Como tampoco se debe evitar aquellos que causen gases, ya que estos son un fenómeno producido en la digestión que no se puede transmitir de madres a hijos.

Por otra parte, muchas voces profesionales coindicen al apuntar que algunos alimentos – ajo, cebolla, rábanos, espárragos, embutidos fuertes o determinadas especias – pueden alterar el sabor de la leche materna, pero ello no suele influir en que el niño tome más o menos cantidad. Eso sí, hay que evitar el consumo de alcohol y de cafeína, sustancias que sí pueden pasar al bebé y afectarle.

¿Cómo ha sido vuestra experiencia en este sentido? ¿Tenéis algún consejo a compartir en alto? 🙂

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