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Los destinos ‘TOP’ de un bocado
2037
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Los destinos ‘TOP’ de un bocado

El verano es el momento por excelencia para disfrutar de las vacaciones y, por tanto, de planear algún que otro viaje. Más allá de visitar lugares emblemáticos o de codearse con la población local, una de las mejores formas de conocer un destino a fondo es saborear su gastronomía, la cual también forma parte de la cultura propia. La experiencia es siempre sorprendente bien por encontrar similitudes con la cocina a la que se está acostumbrado, bien por probar matices totalmente diferentes. Por ejemplo, estos son algunos de los platos que no os podéis perder si os escapáis a estas cinco ciudades referentes para el turismo actualmente:

En Marrakech, el tajine: estofado que habitualmente se prepara con carne de pollo o de cordero, pero que también entiende de pescado fresco y de marisco. En cualquier caso, se guisa a fuego lento en un recipiente de barro con forma cónica que conserva especialmente bien el calor y ofrece una cocción saludable. La condimentación puede ser tanto con ingredientes dulces o salados. Eso sí, que no falten las especias.

En San Petersburgo, los blinis: sería el equivalente a los crepes en Rusia, por lo que también se sirven como comida principal o postre. Pueden rellenarse con mezclas de todo tipo: miel, smetana, caviar, frutas, carne, queso… Son un básico para los petersburgueses, así que es habitual toparse en la ciudad con puestos especializados en ellos, donde se pueden degustar por un módico precio.

En Atenas, la moussaka: podría decirse que se asemeja a una lasaña, aunque entre sus ingredientes no se encuentra la pasta. Este famoso plato griego, por su parte, consiste en combinar capas de berenjena asada, de sofrito de carne y verduras y de bechamel hasta formar un pastel que finalmente se cubre de queso y se gratina. También es habitual preparar la versión íntegramente vegetariana, a la cual no le falta sustancia ni sabor.

En Siem Reap, el lok lak: Camboya es un hervidero de influencias, lo cual se refleja en su cocina, como no podía ser de otra manera. Entre las recetas tradicionales destaca esta protagonizada por la carne de pollo o de ternera marinada en salsa de ostras y de chile. Se sirve acompañada de arroz y se come envuelta en una hoja de lechuga, mojándose a su vez en otra salsa de pimienta de Kampot. El resultado es tan gustoso como refrescante.

En Buenos Aires, la milanesa: parece que un filete fino de ternera rebozado en pan y huevo antes de freírlo no tiene secretos, pero sí. La clave es que quede muy crujiente por fuera y muy jugoso por dentro, como solo saben hacerlo en Argentina. Allí, además, se puede probar en sus variantes, como la napolitana – cubierto de jamón cocido, salsa de tomate y queso al horno –, o ‘a caballo’ – con dos huevos fritos encima –, entre otras.

¿Cuál os apetece probar o qué otra referencia añadiríais? 😛

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