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La perfumería con toque cítrico
1984
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La perfumería con toque cítrico

Los perfumes y las frutas guardan una estrecha relación. De hecho, el sector reconoció recientemente una familia olfativa dedicada exclusivamente a ellas, siendo los frutos del bosque y las variedades exóticas sus ingredientes insignia. Este tipo de categorías sirven para clasificar las fragancias según la esencia que predomina en ellas. No obstante, son susceptibles de interpretaciones, pues también dependen de los matices con que se acompañan, así como se pueden ampliar con el paso del tiempo según las creaciones que van lanzándose al mercado.

Dentro de las notas frescas destaca una familia que cuenta con el beneplácito de los perfumistas desde hace tiempo: la hespéride. Esta comprende aquellos perfumes que se basan en los cítricos, de los cuales se extraen sus aceites esenciales – especialmente de la piel o cáscara – para obtener fragancias que se caracterizan por su ligereza y su efecto energizante. En el caso de la formulación para mujeres, suelen combinarse con acordes florales; mientras que los aromáticos y los especiados son los escogidos para hombres.

En consecuencia, naranjas, mandarinas, limones, pomelos o bergamotas – este último, posiblemente, el cítrico más desconocido de todos porque su acidez y amargor dificultan su consumo en alimentación – están presentes en nuestras vidas más allá de la cocina o de la mesa. Os proponemos comprobar si el perfume que estáis utilizando ahora mismo incluye alguna de estas frutas. ¡Contadnos! 😀

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