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Guía práctica sobre comedores escolares
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Guía práctica sobre comedores escolares

Son muchos los padres que no pueden recoger a sus hijos del colegio a la hora de comer y no siempre se puede recurrir a familiares o conocidos para ello, por lo que el comedor escolar se plantea la solución para compatibilizar la dinámica familiar. Sin embargo, más allá de facilitar dicha organización del hogar, se trata de una decisión trascendental en lo que a la educación y nutrición de los menores se refiere, porque sentarse a la mesa es, también, una actividad que enriquece el conocimiento de las personas y, obviamente, repercute en la salud.

Por ello, desde la Confederación Española de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (CEAPA) recomiendan, por ejemplo, que se aproveche este espacio para promover valores como el respeto, el compañerismo y la urbanidad. Asimismo, apuntan que los centros deberían complementar dicho servicio con un adecuado programa recreativo y de descanso según edades para el tiempo libre que resta hasta que se retoman las clases de tarde.

Los progenitores, por su parte, han de valorar que se ofrezca un menú equilibrado y variado, así como complementarlo en casa a la hora de la cena para no incurrir en una monotonía alimenticia. Con vistas a garantizar el buen funcionamiento del comedor, es una buena idea promover los encuentros con los responsables del servicio para colaborar. La comunicación, de hecho, es fundamental en este sentido, especialmente si un niño ha de seguir algún tipo de dieta específica.

Por último, es importante comprobar que los propios alumnos tienen una experiencia satisfactoria en el comedor escolar, tanto por la alimentación como por el ambiente. Ellos tienen la responsabilidad de contribuir a ello haciendo sugerencias y siguiendo las normas. Además, pueden asumir compromisos como reducir el desperdicio de comida. Para ello, desde el portal Alimentacion.es proponen el siguiente decálogo:

1. La comida hay que probar, para descubrir que muy rica puede estar.

2. Cuando vamos a la compra, una lista nos llevamos. De esta forma no compramos más de lo que necesitamos.

3. Si los alimentos se nos estropean y los tenemos que tirar, malgastamos el dinero y el planeta sufre más.

4. Para conservar los alimentos frescos, la nevera es su lugar. No los dejes mucho tiempo fuera o se estropearán.

5. No piques entre comidas, que pierdes el apetito. Sobra toda la cena y el desperdicio no evito.

6. A la hora de servirse la comida, hay que hacerlo con medida. ¡Poner la ración justa y repetir si tienes un hambre que asusta!

7. ¿Sabes que la fruta madura se puede convertir en una deliciosa mermelada? Aprovecha la comida sobrante y reutilízala con imaginación.

8. Deposita en la basura sólo lo imposible de aprovechar.

9. Si fuera de casa sueles comer, un recipiente contigo debes traer. Los alimentos aprovecharás y más reutilizarás.

10. Si te llevan a un restaurante pide sólo lo que te vayas a comer y no dejes nada en el plato. Si te llevas lo que sobra, la familia disfrutará con comida deliciosa, ¡lista para saborear!

¿Os parecen útiles estas recomendaciones? ¿Habéis recurrido alguna vez a un comedor escolar? ¡Contadnos! 😀

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