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El protocolo de la Navidad
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El protocolo de la Navidad

Diciembre es un mes intenso en lo que a compromisos sociales se refiere. Las fiestas han de celebrarse con familia, amigos y compañeros de trabajo, lo cual es sinónimo de una sucesión de comidas y de cenas que parece no tener fin hasta que arranca enero. La gran mayoría de estos encuentros son en clave informal, pero no por ello se deben obviar algunos ceremoniales que pueden marcar la diferencia entre una ocasión más o una ocasión a recordar. Por ello, en Naranjas Torres hemos recopilado unas recomendaciones básicas de la Asociación Española de Protocolo (AEP) para los casos más habituales:

Como anfitriones:

Si organizáis una reunión navideña en casa, desde AEP hacen hincapié en la máxima de “menos es más”. Así, respecto a los elementos de la mesa, aconsejan disponer sólo los imprescindibles: bajo plato de presentación; otros dos platos adecuados al menú; cubiertos de consomé, pescado y carne; copas de agua, vino blanco y tinto; platillo para el pan; y servilleta.

Los elementos necesarios restantes (platos para el cambio, cubiertos para servir, botellas, etc.) deberían colocarse en una mesa auxiliar, de manera que la principal quede lo más libre posible. Asimismo, de esta manera se evitará el ir y venir constante entre el salón y la cocina. Hay que recordar que la comodidad no compromete la elegancia.

Fiesta de empresa:

Esta cita suele tener lugar a continuación de la jornada laboral, por lo que las posibilidades para el cambio de indumentaria se reducen. Desde AEP indican que no debe llevarse el traje de chaqueta del trabajo. En el caso de las mujeres, sugieren sustituir la americana por un chal o una rebeca que dé un toque diferente al look diario. En cuanto a los hombres, la solución pasa por una corbata, pañuelo o gemelos especiales, pero siempre acordes con el carácter de cada uno.

En cualquier caso, la clave reside en ser respetuosos con el nivel de formalidad marcado por la propia compañía, adecuando el estilo personal al dress code (en caso de que lo haya) y haciendo del sentido común la mejor pauta.

¿Os parecen útiles estas indicaciones? ¿Algún apunte a añadir? 🙂

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