“Para ser #gordor basta con que te guste comer bien”

#gordor

#Gordor es el que guarda espacio para el postre. #Gordor es el que dice “no, que estoy a dieta” (pero a ese plato de lentejas no le perdona la vida). #Gordor es el que al helado simplón de vainilla le pone unas nueces caramelizadas, unos trocitos de chocolate y lo baña con una salsa inglesa de frutos rojos.

Esta es parte de la ‘carta magna’ que marca las bases del concepto #gordor, que el chef argentino Gonzalo D’Ambrosio (@gonzfd) abandera y que cada día tiene más seguidores en las redes sociales. Hace más de una década que dejó su Buenos Aires natal y la gerencia de más de diez restaurantes para embarcarse en un viaje de aprendizaje y de trabajo por Europa con destino final Madrid, donde enseña a los amantes de la cocina a preparar platos fáciles y ‘resultones’ a través de su programa en Canal Cocina.

A los 23 años ya eras chef ejecutivo de más de una docena de restaurantes de Buenos Aires. ¿Cómo se consigue eso siendo tan joven? ¿Qué crees que es necesario?

Se consigue trabajando mucho y, en mi caso, de casualidad, sin buscarlo. Siempre trabajé con amor por mi trabajo, pensando en resultados reales y con objetivos muy claros a corto, medio y largo plazo. En este caso fui creciendo en la empresa sin darme cuenta de los logros que iba sumando: fue un proceso lento y natural. Comencé a trabajar en un restaurante como segundo jefe a los 21 años y luego pasé a ser el chef… De ahí pasé a otro restaurante de la misma cadena mientras aún dirigía el primero (los resultados habían sido tan buenos que la dirección de la empresa me pidió que replicara las acciones clave en el segundo) y de a poco se fueron sumando otros restaurantes. Y así hasta llegar a los 11 con una cocina de elaboración, una marca nueva en la familia de marcas de la empresa. Todo en dos años.

¿Qué te llevó a decidirte a cruzar el charco hasta España? ¿Qué te atraía de este país a nivel cultural y gastronómico?

Las ganas de aprender más. Sentía que debía cruzar el charco para volver como el tango cuando volvió a Buenos Aires desde Europa: con un valor añadido, viajado, con más experiencia y con nuevas herramientas. Pero todo lo que me atraía de España (su gente, la geografía, el arte, la riqueza arquitectónica y la historia) me terminó enganchando tanto que lo que se suponía que sería un viaje por Europa terminó siendo un viaje de ida con destino final en Madrid.

¿Qué mensajes te gusta transmitir a través de tus clases de cocina?

Que la cocina es de todos y que no hace falta complicarse la vida para comer bien.

¿Son importantes medios masivos como la televisión para ayudar a que la sociedad se anime a cocinar y a comer de manera más saludable?

Son importantes en tanto y en cuanto haya algo interesante que contar. En mi caso, intento hacer platos equilibrados y creo que la clave está en ser el primero en hacerlos en casa (y en contarlo luego en mis redes sociales). De esa forma la gente se siente identificada y ve que es posible comer bien rico y sano sin morir en el intento.

¿E Instagram? ¿Cómo hay que ser para sentirse #gordor?

Instagram es una maravilla que nos acerca a todos los #gordor del mundo. Para ser #gordor basta con que te guste comer bien. Con que seas de los que repiten y van por un segundo plato de lentejas. O de los que dicen que están llenos, pero que hay sitio aún para un postre. #Gordor es todo aquel que disfrute de la buena vida sin complicarse la existencia.

¿Cómo defines tu cocina en pocas palabras?

Mi trabajo es hacer fácil lo difícil. Así que podemos decir que mi cocina es práctica, de mercado y “resultona”.

¿Qué platos de la cocina argentina e italiana nunca faltan en tus elaboraciones semanales? ¿Algunos están en 100 recetas infalibles para sorprender?

Como pasta todas las semanas. Eso es un doblete, porque en Argentina comemos muchas pastas, como en Italia. Y, claro, en #100RecetasParaSorprender (Editorial Oberon) hay un capítulo muy especial para mí que se llama “La influencia de mi familia: mi parte argentina, española, italiana… ¡Qué mezcla!”, donde recojo mis platos de familia, los de cuchara, de toda la vida y los que me enseñaron mis abuelas y mi padre.

¿Sueles tomar naranjas y mandarinas? ¿Qué te gusta de ellas?

Tomo naranjas en zumo y mandarinas como snack. Me encanta su practicidad. A diario me como un par de ellas. Mis mandarinas preferidas son las dulces, con el toque justo de acidez y muy jugosas en su interior.

¿Algún plato propio que tenga estos cítricos como protagonistas?

Budín de nueces y naranjas.

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