5 paisajes increíbles en los que perderse en otoño

paisajes increíbles

Nuestro país nos ofrece enclaves de ensueño en los que la naturaleza es protagonista absoluta. Paisajes increíbles que en otoño adquieren un extra de belleza y de majestuosidad proporcionado por sucesos tan propios de esta estación como el paso a ocre y rojo de la tonalidad de las hojas, el comienzo de la bajada de las temperaturas, que permiten disfrutar del ambiente sin sudar la gota gorda o el crecimiento de las lluvias moderadas, que refrescan a árboles, arbustos y terrenos florecidos.

Pero hay 5 paisajes increíbles en especial que nos enamoran año tras año en esta época. Tomad nota y visitadlos en cuanto tengáis oportunidad.

Fageda d’en Jordà, La Garrotxa (Gerona). Un bosque a más de 550 metros de altitud, que tiñe cada otoño su suelo volcánico con hojas de tonos ocre, lo que le aporta una fotogenia incomparable. Además, cuenta con varias rutas señalizadas para realizar senderismo, que permiten adentrarse en su belleza de lleno.

Faedo de Ciñera, León. Situado en Ciñera de Gordón, en la Montaña Central Leonesa, este hayedo parece haberse mantenido congelado en el tiempo, gracias a sus tupidos árboles junto al arroyo homónimo, que transmiten una paz y una calma necesarios en los días de estrés y de ajetreo en los que vivimos. De otra manera no podría estar considerado como el boque mejor cuidado de España. ¡Ah! Y no os olvidéis de visitar su haya de 500 años, Fagus, que está protegido, junto al resto de Faedo, por la bruja Haeda.

Hayedo de Tejera Negra, Guadalajara. Se trata del hayedo que se encuentra más al sur de Europa y el ambiente en él es de cuento, gracias a sus colores, entre los que destacan el ocre y el rojo, al musgo, las setas que brotan del suelo y el inmenso silencio que solo rompe el agua que circula por los riachuelos y el crepitar de las hojas al ser pisadas.

Parque Natural de Gorbeia, País Vasco. Aunque pasa los 365 días del año verde, en otoño la lindeza de este parque natural, el más grande de esta comunidad nórdica, rezuma por cara rincón más que nunca al tornarse ocre y rojo. Es interesante no solo por la presencia de robledales, alisos, sauces, fresnos y álamos, sino también por la gran cantidad de actividades que se pueden hacer en él y que la Región está impulsando: desde senderismo y montañismo hasta yoga, taichí, alfarería o apicultura.

Parque Natural de la Laguna Negra, Soria. Si sois fanáticos de las leyendas y las historias centenarias, este lugar es el más indicado. Y no lo decimos nosotros, lo venía avisando ya el astrónomo Pedro de Medina en uno de sus libros en el siglo XVI. Un entorno maravilloso por el que pasear entre pinos y hayas y hojas secas.

Foto: @carmen_afufina
DEJA UN COMENTARIO