Hidratación para un juego limpio y saludable

Hidratación pádel - Naranjas Torres

Llegas tarde a tu sesión de pádel con un familiar o amigo. Solo dispones de cinco minutos para subir a casa y recoger todo lo necesario para jugar en condiciones. Metes en la mochila la indumentaria deportiva, la cinta para el sudor de la frente, el medidor de pulsaciones para controlar tu ritmo cardíaco, la pala y varias pelotas. Sales pitando y justo cuando entras en pista te das cuenta de que – ¡ups! – se te ha olvidado la botella de agua, pero piensas “bueno, ya beberé cuando vuelva a casa”. Craso error.

El agua debe ser un complemento más en la mochila deportiva, ya que el peligro de deshidratación se hace más evidente durante la actividad física. “A la pérdida de agua corporal debida al ejercicio se suma la producida por el aumento de temperatura ambiental, por lo que su reposición es primordial”, informa la nutricionista Elisa Escorihuela (@EliEscorihuela). “Pero no se debe esperar a tener sed, porque ese ya es un síntoma de deshidratación, sino antes, durante y después de la partido, como siempre recomiendo a mis alumnos”, añade Marcela Ferrari (@MarceFerrari81), entrenadora de la Federació Catalana de Pàdel.

Eso sí, la cantidad va a depender de la talla y el peso de cada persona y de la movilidad que suponga el deporte en cuestión: puedes probar a pesarte al empezar y al acabar la sesión deportiva, teniendo en cuenta el líquido ingerido, y así tener un valor aproximado de las pérdidas de agua sufridas. En verano va a variar esta medida, ya que, con el aumento de las temperaturas, se segrega más sudor, termorregulador corporal por excelencia.

Es importante que el agua sea fresca, pero no fría, es decir, sobre unos 10 o 15 oC y no los 5 a los que se mantiene en la nevera, temperatura a la que el vaciamiento gástrico es mucho más rápido y no nos hidratamos. También se puede completar este líquido elemento con hidratos de carbono, que aumentan su efecto. “Cuando sudamos eliminamos muchos electrolitos que debemos recuperar para evitar dolores musculares, nauseas, mareos o cefaleas”, apunta la nutricionista. Por su parte, Ferrari destaca el valor nutricional de las naranjas y su jugo, totalmente recomendables entre partido y partido de pádel.

Para la pérdida de electrolitos y de sales minerales, y en el caso de entrenamientos largos y exigentes, Escorihuela también propone el consumo de bebidas isotónicas. “Son muy válidas para el deporte, pero hay que tener cuidado cuando se toman como refresco diario, ya que poseen un valor energético muy elevado”, subraya. Todo ello para conseguir un golpe de pala de lo más saludable y preventivo.

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