El frutero, una pieza indispensable en nuestros Mercados Centrales

Frutas y Verduras Primi

Lleva casi medio siglo vendiendo frutas y verduras en la localidad madrileña de Becerril de la Sierra y, lejos de estar agotado, el negocio de Primi no para de moverse y buscar nuevas vías de innovación comercial. En Frutas y Verduras Primi son unos enamorados de Naranjas Torres, y desde este blog hemos querido acercaros a la vida de los que tienen una frutería; contaros de primera mano como es su día a día y cómo se adapta una frutería de toda la vida a los nuevos tiempos.

Para nosotros las naranjas de Naranjas Torres son las mejores del mercado. A veces he probado otras porque no habían llegado las nuevas o por razones similares y he de decir que no tienen nada que ver”, afirma Primi en un guiño a un producto que, asegura, los clientes valoran enormemente.

Según la frutera, hay muchos clientes que van buscando expresamente los cítricos de Naranjas Torres, dado que “tienen muy buena opinión de esta naranja”. Con todo, siempre hay variedad en la clientela, y también hay “otro tipo de consumidor que no se preocupa tanto por la calidad y para ellos las naranjas son todas parecidas, así que se guían por el precio”.

Una de las características que más explota Frutas y Verduras Primi es la cercanía con los clientes, que ya suelen ser bastante asiduos. Nuestro trato es muy cercano”, redunda Primi. “La clientela es bastante fiel, hay que pensar que nosotros llevamos abiertos en Becerril de la Sierra desde 1972. Siempre hemos estado en el mismo establecimiento y normalmente hemos tenido buenas etapas”, afirma la frutera, que ahora ha visto crecer su competencia.

No obstante, el negocio sigue adelante –sobre todo– gracias a la gente que llega en fin de semana y en periodos cálidos. “La sierra es mucho de segunda vivienda, así que cuando más se multiplica la gente es en verano. Además nosotros vamos manteniéndonos con la gente de fin de semana y demás”, explica Primi.

No obstante, su frutería ha tenido que adaptarse a los nuevos tiempos de la mano de su hijo, que ha cogido el relevo a través de una tienda online. Yo ya tengo 64 años y mi marido tiene 68 y además es el que baja al mercado”, comenta la frutera madrileña, que nos cuenta que su hijo ha abierto una página web y está haciendo reparto a domicilio. “La gente está bastante contenta con nuestra tienda online”, afirma.

Sin salir del entorno digital, la frutería de Primi es igualmente activa en las redes sociales, una plataforma con la que consiguen llegar a su clientela y estrechar esa cercanía de la que presumen en la tienda física. Al final, el secreto de su longevidad está en todo lo que se mueven: “Nosotros intentamos movernos lo máximo posible, por ejemplo acaban de hacer una feria gastronómica aquí en Becerril y nosotros hemos estado con un stand. En esta vida es muy importante moverse”.

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