Por qué deberíamos ir en bicicleta al trabajo

en bicicleta al trabajo

Desde que el automóvil apareció en las vidas de las personas de medio mundo (o se les vendió) como un bien de primera necesidad y un accesorio totalmente imprescindible se convirtió en el principal medio de transporte diario para acudir a trabajar o al centro de estudios.

Pero en los últimos años la bicicleta está cogiendo el relevo, cada vez más, del coche para esta función, como un método ecológico y beneficioso tanto para el medioambiente como para los propios usuarios.

De hecho, según un estudio publicado en el British Medical Journal, las personas que se desplazan sobre dos ruedas tienen un riesgo de fallecimiento un 41% inferior que cuando lo hacen en automóvil. Además, indica que el peligro de morir de una enfermedad cardíaca es un 52% menor, mientras que el de hacerlo por cáncer es un 40% más bajo.

Pero no solo te ayuda a ‘salvar tu vida’, sino también a mejorarla. El pedaleo es un ejercicio cardiovascular que ayuda a quemar calorías y a luchar contra el colesterol y tonifica los músculos de las piernas, como los cuádriceps o los isquiotibiales. También beneficia la posición de la espalda, al ir inclinada levemente hacia delante sobre el manillar, lo que fortalece los músculos de la zona lumbar de la columna, mejora la resistencia de la base espaldar y disminuye la posibilidad de tener hernias.

Por su parte, las rodillas, una de las articulaciones que más sufre a la hora de hacer deporte, se ven fortalecidas (principalmente, la musculatura que ejerce de sujeción para ellas), ya que en el pedaleo estas no soportan el peso de todo el cuerpo y, por lo tanto, no son castigadas como en otras actividades físicas.

E ir en bicicleta al trabajo no solo beneficia a nuestros músculos y huesos, sino que también viene bien a nuestro sistema inmunológico, así como a nuestro estado de ánimo, ya que la actividad cardiovascular aumenta la segregación de endorfinas, la hormona de la felicidad. También hace que desaparezca el estrés, debido a que es un deporte que no requiere de mucha concentración, así que puedes pensar en tus cosas, escuchar música o, simplemente, desconectar.

Así que, ya sabéis: en el Día Mundial de la Bicicleta (y el resto del año), tratad de sustituir el coche por la bicicleta para ir al trabajo y veréis cómo vuestra salud os lo agradece.

DEJA UN COMENTARIO