“Durante casi toda mi carrera como ilustrador he hablado de encontrar a mi media naranja”

Alfonso Casas

El ilustrador Alfonso Casas (@alfonsocasas) relata de una manera apasionante la más cruda realidad en materia de amor, desamor y amistad en el papel, lejos de fantasías positivistas de colorido plasmado, pero sin perder nunca el optimismo y un mensaje de apoyo, sobre todo, cuando no pasas un buen momento en el plano sentimental que dice: “no estás solo”.

¿De dónde te viene la pasión por la ilustración?

Lo cierto es que desde que tengo recuerdos me veo en ellos con un lápiz en la mano. Creo que he dibujado desde siempre. Era un niño bastante introvertido y me encantaba pasar horas entre lápices de colores y trozos de papel. No fue hasta que acabé la universidad que decidí estudiar Bellas Artes e intentar vivir de lo que siempre me había gustado.

¿Cómo te defines como ilustrador?

Entiendo la ilustración como un vehículo excelente para comunicar ideas, por eso no estoy tan interesado en una perfección técnica como en transmitir un concepto con el que el lector pueda sentirse identificado.

¿Qué puedes conseguir expresar gracias a la ilustración?

Creo que mis ilustraciones transitan por esos lugares comunes en los que todos hemos estado alguna vez y eso hace que el lector se involucre con ellas y las sienta un poco suyas. Todos nos hemos sentido invencibles cuando nos hemos enamorado y completamente vulnerables cuando nos rompen el corazón. Es esa sensación de “no estás solo” la que quiero transmitir con mis ilustraciones.

A menudo publicas en Instagram ilustraciones y creatividades que hacen referencia a las relaciones de pareja y de amistad y a los sentimientos desde el lado más positivo y esperanzador y en las que el color rojo se apodera de las emociones más humanas. ¿Qué te lleva a guiar tus publicaciones por esta senda creativa?

Hubo un momento en mi vida que trabajaba por cuenta ajena y no tenía tiempo para dibujar todas las ideas que tenía, pero a la vez necesitaba expresarlas. Por ese motivo surgió un estilo mucho más esquemático que iba directamente a la raíz de la idea, usando solo un rotulador y una hoja de papel. Luego añadí el color rojo, que era una elección obvia al tratar un tema como el (des)amor.

¿Cómo te planteas una ilustración antes de hacerla?

Generalmente uso experiencias propias o cercanas que de alguna manera desencadenan en una idea. A partir de ahí busco la manera de sintetizarlas en una frase que complemente un dibujo o a la inversa, tengo claro el dibujo y busco la frase que termine de cerrar el concepto.

¿Qué puedes contarnos acerca de tu último cómic, El final de todos los agostos?

El final de todos los agostos es la historia de Dani, un personaje que, en un momento de su vida en el que está a punto de tomar una importante decisión, recuerda otro momento de su adolescencia en el que optó por un camino y se pregunta qué hubiera pasado si hubiera tomado otro. En ese momento inicia un viaje físico, pero, sobre todo, interior, para tratar de responder a esa cuestión. Es una historia que trata de amistad, amor y el (a veces doloroso) espacio que se crea entre ellas.

Es importante para una mente creativa seguir una alimentación saludable que te mantenga activo y te ayude a descansar también. ¿Qué tipo de dieta sigues fuera de los caprichos culinarios puntuales?

Soy una persona de pocos excesos alimenticios. Intento siempre tener cubierta en mi dieta diaria una ración de fruta y de verdura. Por lo demás, intento equilibrar mi menú semanal para incluir carne, pescado e hidratos.

¿E incluyes cítricos en ella? ¿Cuáles son tus favoritos?

Me encanta el zumo de naranja recién exprimido y la mandarina es mi fruta favorita cuando es temporada. Obviamente tengo que ser fan de los cítricos, ya que durante casi toda mi carrera como ilustrador he hablado de encontrar a mi media naranja.

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